jueves, 30 de diciembre de 2010

Cien sonetos de amor

No te quiero sino porque te quiero, y de quererte a no quererte llego, y de esperarte cuando no te espero, pasa mi corazón del frío al fuego.

Te quiero sólo porque a ti te quiero, te odio sin fin, y odiándote te ruego, y la medida de mi amor viajero, es no verte y amarte como un ciego.

Tal vez consumirá la luz de enero, su rayo cruel, mi corazón entero, robándome la llave del sosiego.

En esta historia sólo yo me muero, y moriré de amor porque te quiero, porque te quiero, amor, a sangre y fuego.

No hay comentarios:

Publicar un comentario